En el caso de IRID, el programa está dirigido a la rehabilitación integral funcional de niños y niñas con sordoceguera y discapacidad múltiple sensorial (incluye entre otros aspectos, desarrollo de comunicación, orientación y movilidad, habilidades de la vida diaria, desarrollo de coordinación motora fina y gruesa, desarrollo de rutinas, interacción con su entorno, entre otros), mientras que en CERCIA el servicio está orientado a la formación ocupacional (elaboración de bolsas de regalo y taller de chocolatería (elaboración de trufas de café), elaboración de llaveros y correas en punto jazmín y elaboración de candelabros en punto jazmín) y soporte emocional de adultos con sordoceguera y discapacidades asociadas. |